No nació
en un despacho.
No teníamos un plan maestro.
Nació arriba. En Suiza. Entre roca, frío y ganas de hacer las cosas de otra manera.
En 2017, Rodrigo y Alejandro convirtieron un viaje al monte Pilatus en el punto de partida de una idea muy simple: crear productos que no fueran de usar y olvidar.
Porque hacer algo bonito es fácil.
Hacer algo bonito que dure, no tanto.
Eso es Pilatus.
Empezamos pequeño
Todo empezó con un boli, un papel y una funda de ordenador. Rodrigo y Alejandro dibujaron sus primeros diseños así: a mano, probando ideas y buscando algo que ellos mismos quisieran llevar.
Después llegaron las mochilas
Después de las primeras fundas, Pilatus dio el siguiente paso con productos más versátiles y pensados para acompañar todo el día. Las mochilas fueron el comienzo de una nueva etapa: más funcionalidad, más diseño y más atención a cada detalle.
Pilatus empezó a tomar forma
Con nuevos productos, nuevos materiales y una manera cada vez más clara de entender lo que queríamos hacer. Lo que empezó con unas fundas y creció con las mochilas acabó definiendo una forma de diseñar: funcional, duradera y pensada para el día a día.


