Un día (o varios) en logística – Pilatus
Trabajar en logística en Pilatus es como vivir en una montaña rusa… pero con mochilas, cajas y plazos de entrega 🚚🎒
Es un trabajo súper dinámico, donde ningún día se parece al anterior. Hay jornadas en las que todo fluye: los pedidos salen perfectos, las entregas llegan a tiempo y sentimos que el universo logístico está alineado. Y otras… bueno, otras son días de apagar fuegos sin parar 🔥😅
Porque en logística no solo dependemos de nosotros. Hay muchos factores externos jugando al mismo tiempo: transportes, proveedores, tiempos, campañas, clientes B2C, wholesale, corporativos… y no siempre todo sale como lo planeamos. Ahí es donde empieza el verdadero desafío (y también lo interesante).
Hay días tranquilos, días caóticos y días épicos.
Como Navidad, por ejemplo. Todo colapsado, pedidos urgentes, plazos imposibles… y nosotros creando sobre la marcha casi una cadena artesanal de manipulado de pedidos. Todo el equipo involucrado: preparando packs especiales para clientes, combinando productos distintos, cargando cajas, moviendo mochilas, llevando material de urgencia de un lado a otro. Literalmente, todos a una, haciendo que las cosas pasen 🌲💪
¿Es complicado? Sí.
¿Es intenso? Muchísimo.
¿Te aburres? Nunca.
Lo mejor de este journey es que, aunque no siempre todo sale perfecto, siempre hago lo mejor que puedo, y nunca estoy sola. Mi equipo está siempre dispuesto a ayudar, a resolver, a adaptarse y a empujar juntos cuando las cosas se ponen difíciles. Cuando hay que improvisar, se improvisa. Cuando hay que correr, se corre. Y cuando hay que pensar en equipo, ahí estamos.
Al final, logística en Pilatus no es solo mover pedidos: es resolver, coordinar, reaccionar, colaborar y disfrutar del reto constante.
Un trabajo exigente, sí… pero también uno que se vive, se aprende y se disfruta todos los días.






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