Brasil suena.
La calle, la música, la gente.
Pero sobre todo, Brasil tiene color.
Las fachadas, la ropa, los coches, los detalles más pequeños… todo transmite algo.
Y no es casualidad.
Es una forma de vivir más expresiva, más abierta, más presente.
Y en cierto modo, es un poco lo que buscamos cuando diseñamos.
A veces salimos de lo habitual.
Colores más atrevidos, más vivos, que rompen un poco con lo que se ve siempre.
No porque todo el mundo vaya a elegirlos.
Sino porque son colores que destacan,
que llaman la atención,
en los que te paras aunque sea un segundo.
Y eso ya cambia algo.
Porque incluso cuando acabas eligiendo algo más neutro,
lo haces con otra referencia en la cabeza.






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#026- Equipo Pilatus; El arte del diseño de María